Generacional. La badmintonista nacional participará en sus primeros Juegos Olímpicos representando al Perú, tal como lo hizo su madre en Los Ángeles 1984. Debuta en Tokio 2020 este viernes 23 a las 7:00 p.m.
Cuando Karin Brandes participó en natación en Los Ángeles 1984 tenía solo 17 años y no podía imaginarse que 37 años después estaría celebrando una nueva clasificación, pero esta vez de su hija. Daniela Macías llevará el bádminton peruano a Tokio 2020, demostrando que el deporte olímpico es un tema familiar en casa.
¿Cómo se dio tu clasificación?
En bádminton se clasifica por ranking. Consiste en viajar en todo un año a todos los campeonatos posibles, o sea yo cada semana estaba en un país diferente compitiendo. Tus 10 mejores campeonatos de todo ese año te ubican en el ranking. Fueron dos años de locos, de mucha incertidumbre, de no saber qué iba a pasar, pero al final se logró.
¿Te generó mucho estrés el proceso?
Ni siquiera tiene que haber pandemia para que el proceso de clasificación nos genere demasiado estrés, frustración, un poco de ansiedad también. Lo que pasa es que, en un año de campeonatos, pueden haber 3 en una semana, entonces tú tienes que armar tu estrategia, solo te puedes inscribir en uno y evaluar lo que decidían las que peleaban los puestos contigo. Y como cada semana cambiaba el ranking, había semanas que estaba dentro y otras que estaba afuera. Era de terror. Si a eso le sumas la pandemia, los viajes y reservas que se hacen con mucha anticipación, no se podían hacer porque se podían cancelar.
¿Cómo fue el momento en que te enteras de la clasificación?
La clasificación terminó a comienzos de mayo y yo en ese entonces ya estaba, necesitaba ganarle a una guatemalteca contra la que me tocaba en el Panamericano para tener el cupo fijo y logré hacerlo, pero como no había un anuncio oficial, no podía decirlo. Hace unas semanas estaba almorzando con mi familia en mi casa, cuando una colega mexicana me escribe y me dice que entre a la página de la federación mundial, ahí es donde veo la lista. Mi familia se puso supercontenta porque sabían que yo estaba logrando mi meta.
¿Cuál fue la reacción de tu madre (Karin Brandes), que también fue olímpica?
Yo entro a la selección a los 9 años y a esa edad nadie tiene sus metas claras, pero yo estaba consciente de que quería llegar a unos Juegos Olímpicos y eso parte de que yo quería lograr lo mismo que mi mamá (participó en Los Ángeles 1984 en natación). Es algo increíble, mi mamá estaba más que feliz; de hecho, hemos hecho entrevistas juntas, lo cual fue raro pero bonito compartir esto con ella. Mis padres fueron una guía para mí.
¿Por qué el bádminton y no la natación?
Cuando empecé era muy chiquita. El único recuerdo que tengo es que la primera vez que cogí una raqueta y una pluma me acuerdo haber dicho: qué extraño es este deporte. Yo hacía a la par gimnasia y natación, pero me decido por el bádminton cuando me invitan al Panamericano de menores en México cuando tenía 11 años. Gané ese Panamericano y dije: este es mi deporte.
¿Te afectó la para por pandemia?
Sí, estuvimos mucho tiempo parados. Yo desde el 2007, que ingreso a la selección, lo máximo de vacaciones que puedo tener en un año son 2 a 3 semanas, y en bádminton tu dejas de entrenar una semana y ya se siente raro, no le das a la pluma, se te va la raqueta, etc.; imagínate 3 meses. Al final todo resultó para bien porque me siento en muy buenas condiciones, mejor de lo que esperaba.
¿Tienes una meta fija para Tokio 2020?
Mi meta es simplemente dejar el nombre del Perú en lo más alto que yo pueda, yo me he comprometido y me estoy matando entrenando. Voy a disfrutar al máximo esa experiencia que muy poca gente tiene la oportunidad de vivir. Así que me enfoco en ir con todo para allá, llegar en las mejores condiciones, lucharla hasta el final y llegar lo más lejos posible.