‘Orejas’ hizo vibrar el Estadio Nacional. El volante Edison Flores aprovechó un pase dentro del área de Ecuador para anotar con un potente cabezazo a favor de Perú. El arquero Hernán Galíndez no pudo contra el peruano y quedó arrodillado en la cancha.
El golazo del carismático jugador provocó la ira de los extranjeros, que ya no se tiraban cada vez que chocaban con un peruano. Los ecuatorianos se volvieron agresivos y comenzaron a amenazar el arco de Pedro Gallese.
De otro lado, el arquero de Perú, Pedro Gallese, se molestó con los jugadores ecuatorianos por ‘tirarse’ y ‘hacer hora’ cada vez que chocan con la ‘blanquirroja’. Incluso, el popular ‘Pulpo’ le increpó a uno de ello por exagerar.
Esta actitud vino después que los extranjeros anotaron su primer gol. Luego de la celebración, comenzaron a caer al césped cuando tenían al frente o rozaban a un futbolista de la bicolor. Esto incomodó al portero, que les vociferó algo. Como si les reclamara por detener a cada rato el duelo.
No solo fue el único que expresó su malestar. El director técnico Ricardo Gareca puso cara de pocos amigos y pidió que no se desconcentren. Antes que termine el encuentro, Renato Tapia sufrió una lesión, siendo reemplazado por Wilder Cartagena.